Bienvenid@s.

Este es mi blog, un pequeño sitio donde vengo de cuando en cuando a soltar ideas en forma de entradas. Siéntete libre de curiosear lo que quieras, como también de comentar lo que te apetezca. Encontrarás un gazpacho fresquito -o no- de temas. Espero que disfrutes y gracias por dedicarme algo tu tiempo.

Diego.

Imagina.

Durante toda nuestra vida nos planteamos la mejor forma de alcanzar el éxito en nuestros proyectos. Ultimamente tenemos demasiado en estima el hecho de tener una carrera, dejando de lado un factor que puede determinar que cerebro es una constante transaccion de ideas y cual una uva pasa.

Me refiero, a la originalidad. Ese don que, a medida que aumenta la presencia tecnología en los hogares, cada generación nueva que nace parece que se lo deja en la placenta. La originalidad bien usada puede desbancar a cualquier carrera (o incluso varias a la vez) pues la originalidad es la que demuestra al mundo que estamos constantemente reinventandonos.

La originalidad es la que une a los inconformistas. A esa gente que se niega a seguir pensando -y actuando en ciertos aspectos- como hace 40 años por una increíble falta de eso, de originalidad. La originalidad es la que nos hace soñar. La que nos hace vivir aventuras, que a día de hoy queda estipulado por la sociedad monótona, típica y tópica que ser original y usar la imanación, es algo de críos despreocupados.

La misma imanación y originalidad nos ayudan a plantearnos interesantes ante el resto de mortales. A ser personas pensantes y activas con un gran atractivo emocional.

La imaginación define a un buen músico frente a uno mediocre. La originalidad te hace un buen amante bajo las sabanas frente al metódico soporífero.

La originalidad y la imaginación -ya acabando- son las que me han traído aquí y son las que espero que, algún día, me lleven a mi y a mis sueños muy lejos.