Bienvenid@s.

Este es mi blog, un pequeño sitio donde vengo de cuando en cuando a soltar ideas en forma de entradas. Siéntete libre de curiosear lo que quieras, como también de comentar lo que te apetezca. Encontrarás un gazpacho fresquito -o no- de temas. Espero que disfrutes y gracias por dedicarme algo tu tiempo.

Diego.

Esto va para tí.

"¿Qué hay detrás de la muerte?"

Sé que me lo preguntarás, que tu voz infantil surgirá para plantearse la pregunta que en su momento me hice. Sé que llegará el día en el que me toque a mí darle una explicación a esa inocente alma casi recién depositada en la faz de la tierra, y darle una que de verdad la convenza.

¿Pero seré capaz de mentirle?

¿Seré capaz de negarle que su abuelo está en un sitio mejor, justo en el mismo sitio donde mi abuelo también está? No soy capaz de mentirme a mí mismo -al menos no con esto- así que dudo mucho poder mentir a mi propio hijo. ¿Pero acaso estará preparado para saber que tras cerrar los ojos puede que un día no los vuelvas a abrir, y ya está?

¿Pero acaso estaré preparado yo?

Quizás debería hacer como todos hacen hoy día, sembrar magia e ilusión con cuentos y alegrías plastificadas para que luego él, por su propia cuenta y riesgo, se dé cuenta de la crudeza real que ocultan cada uno de los recovecos de la vida. O quizás...



Querid@ X.

Ahora mismo ni siquiera te concibo como idea en mi cabeza. Pero espero que un futuro tenga que enfrentarme ante esta bonita -pero complicada- situación. Confío en que los progresos tecnológicos sumados a mi afán por escribir mantengan vivo este escondite hasta que llegue dicho día.
Como no sé con exactitud qué edad tienes, trataré de no usar palabras muy difíciles. A unas malas te explicaré con sumo gusto todo lo que no entiendas. 

Sólo te diré esas palabras que me hubiera gustado que hubieran tenido mis padres conmigo cuando uno empieza a tener una edad en la que se plantea ciertas cosas. No pienses mal, tus abuelos siempre han sido buenos conmigo, pero quizás yo empecé temprano a plantarme demasiadas dudas para ellos, o simplemente no les pregunté. Posiblemente sea más error mío que suyo.

Cuando un perrito o un gatito se muere, por desgracia no va a ningún sitio maravilloso en ningún cielo, pero por otro lado tampoco va a ningún sitio horrible donde ser castigado. Por lo que nadie debe privarte de hacer nada que tu quieras hacer -y que tu moral vea adeacuado- por temor a acabar en el infierno (me da igual de que religión sea).
El día que yo me muera -llegará, sin duda- no me iré a ningún sitio. Primero porque no dejaré de estar contigo siempre que te acuerdes de mí. Bien por aquello que hice en vida (no me mires, ahora que lo escribo sólo tengo 22 años...) o bien por el simple hecho de la memoria post-mortem.
Y segundo, porque no existe NADA después de morir. Lo peor es que no te lo puedo asegurar al 100%, porque aún no ha vuelto nadie para contármelo (no sé si cuando leas esto resultará que alguien ha vuelto), pero ni para contármelo a mí ni para contárselo a nadie. 
Lo que quiero decirte es que ni yo ni nadie puede asegurarte qué hay después. De modo que lo importante es que tú te hagas dueño de tus esperanzas y las ordenes a tu gusto.

No debes temer a la muerte. Pero tampoco debes perderle el respeto. Puede llegar en cualquier momento y una vez llega ya no hay marcha atrás. No por ello debes vivir con miedo, al contrario, ésto es una motivación para día tras días despertarte y tratar de comerte el mundo. O por lo menos de soportarlo de la mejor forma posible. 
Disfruta de la vida, no pierdas oportunidades. Aprovecha tu tiempo según como tu creas que mejor te conviene a tí, no dejes que nadie te lleve por su camino (pero no te embales, no voy a dejar que sas un bala perdida). Y sobre todo y lo más importante: aprovecha y disfruta al 100% cada momento con cada persona que sea importante para tí. Porque no estarán siempre contigo, para darte un abrazo, un beso o echar una partida a la... XBOX Alpha3 V.1 MAX POWER (ya sé que estoy exagerando pero no tengo ni puñetera idea de qué consolas habrá) para que el día que cuando se vayan, no tengas que arrepentirte de nada y para que así el día que te vayas, puedas dormir tranquila y plácidamente, sabiendo que has vivido todo lo que has podido.


Me imagino que ahora alguien pensará que esto es una subnormalidad. Lo respeto, pero os pido un favor, dejadme a mí y a mis subnormalidades en paz.

Gracias al resto por leer, ya echaba de menos esto.